16 ene. 2017

Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes

Por: Rosario Linares






¿Sabes qué es la resiliencia? ¿Quieres aprender a ser más resiliente?


A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Resiliencia: definición y significado

La resiliencia, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.

La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

 resiliencia practica

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?
Las personas que practican la resiliencia:

1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.

2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.

3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?

5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.

6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.

8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.

9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.

10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.

11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.

12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

resiliencia niños

La resiliencia en los niños

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario.

Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?



Fuente bibliográfica
LINARES, ROSARIO, 17/11/2014. Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes. El Prado Psicólogos [en línea]. [Consulta: 16 enero 2017]. Disponible en: http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/. 

15 ene. 2017

51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura




Por: Alejandro López



Nadie ha dicho que los clásicos son perfectos. En realidad, la opinión común de un sinfín de lectores sobre obras tan alabadas como los poemas épicos de Homero o textos densos e inagotables de la pluma de Joyce o Alighieri los identifica más con la sosería, carencia de emotividad o con un estilo “lento y parsimonioso” que con un estado de arte. 

En pleno siglo XXI, las opiniones que afirman la literatura se acerca cada vez más a un marasmo de simpleza, personajes acartonados o insignificancia narrativa se agolpan como si se tratara de una moda, una actitud que trata de rescatar tiempos pasados por su cualidad de mejores o simplemente, por el desconocimiento de las obras que marcan el rumbo del presente. 

Se trata de un principio nostálgico que en la mayoría de los casos, carece de una conexión real con la realidad: todo el mundo supone que los tiempos pasados fueron mejores, aún sin el conocimiento de ambos momentos históricos. Éste es el resultado de una visión idealizada del pasado, que no sólo funciona para resguardar la memoria, también asegura vínculos de pertenencia a través de la nostalgia. 

¿Conoces los clásicos, tanto como los autores que marcaron el siglo pasado o los tan criticados contemporáneos? Descubre cuáles son las principales obras de autores nacidos antes del siglo XX (la referencia literaria que todos llevan en mente) y toma las herramientas necesarias para hacer una crítica informada sobre la literatura actual y tender puentes entre la misma y los grandes clásicos que la forjaron o en todo caso, representaron una ruptura con la tradición anterior:



“La epopeya de Gilgamesh”  (c. 2000-2500 a.C.)

“La Ilíada” (s. VI a.C.) – Homero

“Edipo Rey” (s. IV a.C.) – Sófocles

“Lisístrata y la asamblea de las mujeres” (s. IV a.C.) – Aristófanes

“El arte de amar” (s. I a.C.) – Ovidio

“Eneida” (s. I a.C.) – Virgilio

“La Divina Comedia” (1313) – Dante Alighieri

“Decamerón” (1353) – Giovani Boccaccio

“El Príncipe” (1513) – Nicolás Maquiavelo

“La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades” (1554)



“Romeo y Julieta” (1597) – William Shakespeare

“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” (1605) – Miguel de Cervantes

“La verdad sospechosa” (1619) – Juan Ruiz de Alarcón

“Fuenteovejuna” (1619) – Lope de Vega

“La vida es sueño” (1635) – Pedro Calderón de la Barca

Respuesta a Sor Filotea de la Cruz” (1691) – Sor Juana de la Cruz

“El rizo robado” (1712) – Alexander Pope

“Robinson Crusose” (1719) – Daniel Defoe

“Los viajes de Gulliver” (1726) – Jonathan Swift

“Tom Jones” (1749) – Henry Fielding



“Cándido” (1759) – Voltaire

“Justine o los infortunios de la virtud” (1791) – Marqués de Sade

“El sobrino de Rameau” (1805) – Denis Diderot

“Fausto” (1808) – Johann Wolfgang von Goethe

“Orgullo y prejuicio” (1813) – Jane Austen

“Frankenstein” (1818) – Mary Shelley

“Oliver Twist” (1837) – Charles Dickens

“El Conde de Montecristo” (1844) – Alejandro Dumas

“Cumbres borrascosas” (1847) – Charlotte Brontë

“Moby-Dick” (1851) – Herman Melville


“Canto a mí mismo” (1855) – Walt Whitman

“Madame Bovary” (1856) – Gustave Flaubert

“Las flores del mal” (1857) – Charles Baudelaire

“Los Miserables” (1862) – Victor Hugo

“El beso” (1863) – Gustavo Adolfo Bécquer

“Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas” (1865) – Lewis Carroll

“Guerra y Paz” (1869) – León Tolstói

“Una temporada en el infierno” (1873) – Arthur Rimbaud

“Las aventuras de Huckleberry Finn” (1884) – Mark Twain

“Crimen y Castigo” (1886) – Fiódor Dostoyevski




“Cuentos de Melpómene” (1886) – Antón Chéjov

“Azul” (1888) – Rubén Darío

“El retrato de Dorian Gray” (1890) – Oscar Wilde

“Las once mil vergas” (1907) – Guillaume Apollinaire

“Los bandidos del Río Frío” (1891) – Manuel Payno

“Santa” (1903) – Federico Gamboa

“En busca del tiempo perdido” (1913) – Marcel Proust

“Los de abajo” (1915) – Mariano Azuela

“La amada inmóvil” (1922) – Amado Nervo

“El lobo estepario” (1927) – Herman Hesse


“Doña Bárbara” (1929) – Rómulo Gallegos




Fuente bibliográfia
ALEJANDRO LÓPEZ, 2017. 51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura | Cultura. Cultura Colectiva [en línea]. [Consulta: 17 enero 2017]. Disponible en: http://culturacolectiva.com/51-libros-clasicos-que-debes-leer-para-saber-de-literatura/. 




14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente


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En La piedra de Sísifo somos acérrimos defensores de la lectura. Tanto que rayamos en lo pesado. Hemos escrito decenas de artículos hablando de los beneficios de esta actividad. Sí, quizá no seamos precisamente los más objetivos e imparciales, pero la ciencia nos da la razón. Diferentes estudios han demostrado que leer mejora la memoria y la empatía, que nos hace sentir mejor, más positivos, que repercute en la salud ayudando a combatir la depresión y a reducir el estrés y las posibilidades de desarrollar alzhéimer. Tan poderosa es la literatura que puede influir en las decisiones que tomamos en la vida real. Aunque, eso sí, es necesario practicarla sino a diario de forma regular.

   The Expert Editor, una empresa de edición y corrección profesional con sede en Parkdale, Australia, ha elaborado una infografía donde se recogen catorce beneficios de la lectura, tanto para el cuerpo como para la mente. Muchos de ellos, por no decir casi todos, los hemos mencionado en algún momento, pero ahora los volvemos a recoger a modo de recopilación. Estos son catorce de los muchos beneficios que la ciencia ha demostrado que aporta la lectura.

1. La lectura estimula las conexiones neuronales existentes en el cerebro.

2. Leer poesía de gran complejidad ?por ejemplo, Shakespeare? ayuda al cerebro a permanecer elástico y activo.

3. Mantener el cerebro en funcionamiento con actividades como la lectura disminuye el deterioro mental de los ancianos en un 32%.

4. Cuando lees un libro te obliga a recordar un montón de cosas, incluyendo los diferentes personajes, y también la trama principal y cualquier subtrama a lo largo de la historia. Leer un libro crea nuevos recuerdos para tu cerebro, lo que significa que se crean nuevas sinapsis y se fortalecen las ya existentes. Por lo tanto, la memoria a corto plazo y la capacidad para recordar mejoran.

5. Un estudio demostró que los pacientes deprimidos mostraron una mejoría cuando se les recomendó leer historias en voz alta. Dijeron que se sentían mejores y más positivos.

6. En el caso de la depresión, libros de autoayuda son un buen recurso porque las personas consiguen intervenciones de baja intensidad. Aunque los libros de autoayuda pueden ser buenos para esto, no solo son los únicos que ayudan a los pacientes con depresión sino que leer otro tipo de libros también puede resultar beneficioso.

7. Hay estudios que han demostrado que la lectura puede reducir el estrés aproximadamente en un 68%.

8. Los ancianos que hacen juegos de desafío mental o leen libros de forma regular pueden ser dos veces y media menos propensos a desarrollar alzhéimer.

9. Crear un ritual a la hora de acostarse, como leer, le hace ver a tu cuerpo que es hora de relajarse e ir a dormir. Sin embargo, esto sólo se aplica a los libros de papel y no a los electrónicos que pueden tener el efecto contrario, mantenerte despierto y hacer que tu calidad de sueño empeore.

10. Los niños que leen desarrollan una mayor capacidad para comprender conceptos abstractos, para aplicar la lógica en distintas situaciones, para reconocer la causa y el efecto y para utilizar el juicio crítico.

11. Numerosos estudios han demostrado que los estudiantes que están expuestos a la lectura antes de preescolar tienen más probabilidades de hacerlo bien en todas las facetas de la educación formal.

12. Un libro para niños muestra un 50% más de palabras a un niño que al ver un programa de televisión.

13. Los investigadores han descubierto que aquellos que leen acerca de los personajes que hacen algo tienen más probabilidades de hacer esa actividad en la vida real. Esto significa que te puedes sentir más motivado para pedirle un aumento de sueldo a tu jefe o para cumplir esos objetivos que otra persona sí ha alcanzado.


14. Identificarse con los personajes de un libro también ayuda a experimentar emociones, sensaciones y sentimientos que se tendrían en la vida real y con personas reales. Por ejemplo, te puedes identificar con las personas tímidas si lees acerca de un personaje tímido.


Fuente bibliográfica
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente. La piedra de Sísifo [en línea], 2016. [Consulta: 15 enero 2017]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2016/12/04/14-beneficios-de-la-lectura-para-tu-cuerpo-y-tu-mente/. 

3 ene. 2017

La maravillosa carta abierta de un profesor a sus alumnos suspendidos






La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas, y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”, explica Pablo Poó Gallardo
Pablo Poó Gallardo. Así se llama el profesor sevillano que ha dado una lección de vida a sus alumnos suspendidos vía Youtube. En menos de cinco minutos de grabación, Poó explica a sus estudiantes más rezagados el porqué es tan importante estudiar.

No sabéis nada de la vida. La vida es una putada. La vida no te espera, no te comprende, no te hace recuperaciones. Vosotros ahora vivís muy bien. Vuestra única obligación es estudiar, y no la cumplís mucho”, explica el profesor.


Poó pone el acento en le hecho de que la vida que viven ahora mismo sus alumnos, en nada se parece a lo que se van a encontrar en un futuro. “Llegáis a casa y os pagan vuestra comida, vuestros padres os pagan la ropa y vuestros móviles, a los que rompéis la pantalla cada dos por tres. Os pagan hasta vuestros botellones, puta madre todo. Pero es que la vida no es esta burbuja en la que vosotros vivís durante los cuatro años de la ESO”.

Y pone el acento en que no es una cuestión de capacidades. “No es que no podáis, es que no queréis. Tenéis capacidad de sobras, lo sabéis, os lo digo todos los días. Vuestro problema no es de capacidad, sino de esfuerzo. Sois unos vagos, lo decimos en clase y hasta os reís, porque lo reconocéis. Pero cuando salgáis de aquí, la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”.

La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar

PABLO POÓ GALLARDO






Con su discurso, este profesor sevillano intenta abrirles lo ojos a sus alumnos. “Imagina cuando salgas de aquí. ¿Tú crees que si no tienes la nota media suficiente vas a entrar en el ciclo ese que quieres entrar? No vas a entrar, no le vas a dar pena absolutamente a nadie. Entonces qué, otra vez a casa a lamentarte, a comerte con patatas el título de la ESO”

Su obsesión es que estén preparados para los que se les avecina. ’’Pero maestro, yo para qué quiero saber el romanticismo, a mí eso me da igual’. No tenéis referentes culturales, no entendéis los textos que leemos (…). 

Cuando vayas a firmar un contrato, a lo mejor estás poniendo tu firma sobre un sueldo de mierda, o sobre una jornada laboral que es eterna, y ni te has dado cuenta, y se aprovecharán de vosotros”, advierte.

Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible

“No tenéis herramientas, no tenéis sentido crítico… ¿Tú no sabes que hace 200 años unos románticos intentaron romper con todo y mandar el sistema a tomar por saco? ¿Qué pasa? ¿Te vas a creer que hay cosas imposibles? ¿Que nunca se podrá ir en contra de lo establecido? 

Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible. Parece mentira, pero en las mentes abiertas es más difícil entrar. Una mente cerrada se conquista con mucha facilidad, sólo tiene una puerta”.

El conocimiento os hará libres. La libertad es fundamental en el día de hoy. Para que no escuchéis la tele y os creáis todos lo que os dicen desde un atril, desde un mitin, para que después vayas al bar y repitas lo que ellos quieren que repitas. Y bueno, con el paro y las chapucillas que vayas haciendo irás tirando. 

Pero es que hay una vida maravillosa mucho más allá de lo que vosotros os pensáis. 

Y sólo se va a ganar con esfuerzo. Y lo tenéis que empezar a demostrar desde ahora”, esgrime Poó.

Por todo ello, este maestro pide a sus alumnos que a partir de enero se dejen de “tonterías”. “Vamos a poner ganas porque algunos, los que quieren que seáis felices desde los doce hasta los 16 años les importáis sólo hasta que termináis la ESO. Y yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”, concluye.

Yo he firmado con vosotros un contrato de por vida

PABLO POÓ GALLARDO
Profesor



Fuente bibliográfica
YouTube: La lección de un profesor para sus alumnos suspendidos. La Vanguardia [en línea], 2016. [Consulta: 30 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/vida/20161229/412966055750/maravillosa-carta-abierta-profesor-alumnos-suspendidos.html. 

1 ene. 2017

Consejos de Facebook para padres




Facebook lanzó esta semana su Portal para Padres, un espacio específico dentro del Centro de Seguridad de la compañía en el que ofrece a los progenitores una serie de recursos que les ayuden a gestionar la presencia online de sus hijos tanto en las redes sociales como en Internet en general.

Además de esto, la compañía ha hecho públicos una serie de consejos que pueden ser de utilidad a los padres a la hora de hablar a sus hijos sobre seguridad en Internet. Por su interés, los reproducimos:

* Hazles saber que las reglas son válidas tanto para actividades en Internet como fuera de Internet. No les hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. De la misma manera que les adviertes de que deben mirar a ambos lados antes de cruzar una calle o que es necesario ponerse casco para montar en bicicleta, enséñales a pensar antes de compartir contenido en internet.

* Intenta ser un buen ejemplo. El viejo dicho de que tus hijos “harán lo que tú hagas; no lo que tú digas” se cumple también en la actividad en internet. Si estableces restricciones horarias sobre cuándo pueden usar las redes sociales o navegar por Internet (por ejemplo, no chatear después de las 22:00), tú también deberías adoptar ese comportamiento.

* Empieza a interactuar con ellos cuanto antes. De los datos recopilados se desprende que los padres deben empezar a interactuar con sus hijos en internet el momento en el que estos comienzan a usar las redes sociales. Es recomendable añadirles como amigos cuando se unen a Facebook.De igual forma que debes sentar las bases para el diálogo y la conversación con tus hijos a una edad temprana sobre otros temas, también debes hacerlo para hablar sobre el uso de internet. Cuanto más esperes, más complicado te resultará. Habla con ellos sobre la tecnología en general incluso antes de que empiecen a usar las redes sociales. Así sentarás las bases para conversaciones futuras.

* Identifica y aprovecha los momentos clave. Por ejemplo, el momento en que tus hijos reciben su primer teléfono móvil es ideal para establecer una serie de normas básicas. Cuando los niños cumplen los 14 años y, por tanto, ya tienen la edad mínima para unirse a Facebook y otras redes sociales, es un buen momento para tocar el tema de compartir contenido de forma segura. Por otra parte, cuando los jóvenes consiguen el permiso de conducir es el momento idóneo para recordarles la importancia de no usar el móvil mientras conducen.

* Ten confianza en ti mismo. Normalmente, puedes emplear los mismos métodos que sueles utilizar con tus hijos para educarlos en otros ámbitos también para hablar sobre sus actividades en internet. Si tus hijos responden mejor a un acuerdo negociado, crea un contrato que podáis firmar ambas partes. O, quizá, lo único que necesitan tus hijos es conocer las reglas básicas.

* Pídeles a tus hijos que te enseñen. ¿No tienes cuenta de Facebook? ¿O quizá te interesaría probar un servicio de transmisión de música? Si tus hijos ya están familiarizados con estos servicios y aplicaciones, ellos mismos pueden ser un recurso excelente. La conversación también puede servir para hablar sobre temas de seguridad y privacidad. Por ejemplo, quizá puedas preguntarles sobre la configuración de privacidad mientras configuras tu propia cuenta de Facebook. Además, como la mayoría de los padres sabe muy bien, a tus hijos les encantará tener la oportunidad de poder enseñarte.

Esta lista es solo un comienzo y puede no ajustarse del todo a las necesidades de tu familia. Lo más importante es que esa conversación tenga lugar, en beneficio de la comunicación fluida con los miembros de tu familia.


Fuente bibliográfica
REDACCIÓN, 18/12/2016. Consejos de Facebook para padres. TreceBits [en línea]. [Consulta: 1 enero 2017]. Disponible en: http://www.trecebits.com/2016/12/18/consejos-de-facebook-para-padres/. 


30 dic. 2016

Cómo conseguir más tiempo para leer durante los feriados de navidad y Fin de Año





Quizá ahora mismo estés resentido preguntándonos en voz alta…¿qué vacaciones? Pero incluso si no has podido cogerte una semanita libre, seguro que sí cuentas con tres festivos fantásticos agrupados en solo quince días (y eso no pasa muchas veces al año). ¿Y para qué hay que aprovechar esos días festivos? ¿Para leer? ¡No! ¡Para estar con la familiacomer hasta reventar y abrir regalos!

Por eso, porque a priori no parece fácil (a diferencia de las vacaciones en verano, que son el paraíso de la lectura) te vamos a dar algunos consejos para que consigas sacar el máximo partido al periodo navideño en lo que a lecturas se refiere. Una solución sería pasar de las reuniones familiares y quedarte en casa leyendo 24 horas al día, pero vamos a presuponer que eres un ser sociable y amigable, al que le gusta cenar, bailar e incluso perder un poco el tiempo en grupo viendo horribles programas navideños. Aún así, podrás encontrar más de un momento que dedicarle a tu afición favorita.

Comenzamos repasando algunas propuestas de un práctico post de Bookriot sobre el tema, en el que hacen hincapié en lo siguiente.

1. Determina cuándo parar (y comenzar a leer)
Estas fechas son las más estresantes del año, entre pensar en regalos, comprar los regalos, preparar postres y entretener a los niños uno no da abasto. Pero hay un máximo de cosas que uno puede hacer por día, y de nada sirve no parar hasta las once de la noche (y después solo cenar y meterse en la cama). Ponte un horario, y  cúmplelo: a partir de cierta hora, no se hacen cosas útiles.

Además, la lectura actúa como relajante, así que hasta es buena para conservar intacto tu espíritu navideño. Y al fin y al cabo, si no consigues comprar todos los regalos puedes decir que te los olvidaste en casa, y si no has conseguido llevar el postre que prometiste, siempre puedes decir que te atacaron unas gaviotas asesinas por el camino. La lectura te ayudará a desarrollar la imaginación y así inventar mejores excusas.

2. Madruga
Si te quedas en casa de algún familiar, (o si simplemente vas a aparecer por allí) probablemente haya una hora que se considere la adecuada para empezar el ritual de abrir los regalos o desayunar o juntarse en el salón para charlar  (y como son vacaciones, probablemente no sea muy temprano). Vale la pena poner el despertador y disfrutar de media horita de tranquilidad en la cama, en compañía de un libro, antes de comenzar el día.

3. Planifica
Lleva un libro a todas partes, si no, corres el riesgo de contar con unos minutillos de espera en cualquier actividad (como esperando que te empaqueten los juguetes en el corte inglés, por ejemplo) y nada con lo que entretenerte. De la misma manera, ten en cuenta que hay trayectos muy largos, y que si solo llevas un libro, lo acabarás enseguida y te sentirás triste y vacío el resto de la jornada. Por no hablar de que lo mejor es que te asegures de cargar tu ebook antes de salir de viaje. Y si te esperan muchas horas al volante…¡consigue un audiobook!
Y continuamos con otras recomendaciones de factura propia.

4. Improvisa
Lo bueno de las Navidades es que vas a estar en varias casas que no son la tuya. Eso te permite echar un ojo a un montón de librerías…¡y conseguir un montón de material de lectura nuevo! Y dirás tú, tener más libros en la pila no quiere decir que haya más tiempo para leerlos… no, pero mientras espías las estanterías ajenas, a nadie le extrañará que pierdas unos minutillos leyendo esta o aquella página.
Además está comprobado que tener los libros físicamente en la mesilla hace que uno lea más que si solo piensa “cuando tenga tiempo se lo pido”.

5.  Vete a la cama más tarde
Una ventaja de tener días festivos en medio de la semana es que uno no tiene que irse pronto a la cama… nunca. La promesa de que habrá un día pronto en el que podamos dormir toda la mañana puede ser suficiente aliciente para mantenernos despiertos lunes y martes hasta la una de la madrugada. ¡Y qué placer, poder acabar un libro sabiendo que al día siguiente no sonará el despertador! Quizá no nos de tiempo a preparar todos esos postres que habíamos prometido, pero me remito al punto 1.

6. Lee en familia
En vez de poner excusas para pasar de la familia, lo que puedes hacer es leer con ellos. Una cosa es ponerte a leer en medio de una interesante conversación (que es antisocial) y otra muy diferente hacerlo mientras estáis viendo la tele o durmiendo la siesta. En ese momento puedes sacar tu libro…¡y verás que muy pronto lo saca alguien más! Hasta podéis convertirlo en una tradición para después de comer.

Si tienes niños, una forma de mantenerlos entretenidos es proponerles momentos de lectura. Por supuesto, ellos que se apañen solos, que tú tienes una novela fascinante a medias, y bastante haces dando ejemplo.

7. Haz un maratón de lectura
Quizá en el día a día navideño estés súper estresado, pero puedes compensar haciendo maratones de lecturas en días como Año Nuevo que, una vez que te has incorporado al mundo, nadie espera nada de ti. Si la resaca te deja, puede ser la tarde ideal para pasar cinco horas seguidas leyendo y ponerte al día con ese libro con que el que llevabas un mes sin avanzar.

8. Aprovecha el tiempo, por poco que sea
No debes tener una hora libre para empezar a leer, bastan esos cinco minutos en los que estás esperando a que tu pareja se acabe de arreglar (y así no te pones nervioso), esos diez mientras se hornean las galletas en el horno, o esos quince de los anuncios. ¡Todo cuenta!



Fuente bibliográfica
Cómo conseguir más tiempo para leer durante las vacaciones de Navidad. Librópatas [en línea], 2014. [Consulta: 30 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.libropatas.com/libros-literatura/como-conseguir-mas-tiempo-para-leer-durante-las-vacaciones-de-navidad/. 

29 dic. 2016

5 consejos para aumentar la capacidad de tu celular en estas fiestas



Debido a las fotos, aplicaciones, videos y archivos que acumulamos, es frecuente que un día no demos cuenta de que la memoria de nuestro celular está a punto de llenarse. Pero no hay que resignarse, pues hay formas sencillas de aumentar la memoria del celular. A continuación te explicamos cómo puedes aumentar y liberar la memoria en los celulares Android y otros.


1. Instala una tarjeta externa microSD
Si tu teléfono tiene ranura para tarjetas microSD, entonces, una forma fácil de aumentar la memoria es mediante una de estas tarjetas. Aunque los teléfonos iPhone no cuentan con ranuras para las mismas, existen adaptadores externos que sí se pueden utilizar con estos teléfonos.

Ten en cuenta que mientras los teléfonos más baratos suelen aceptar solo tarjetas con menos capacidad, otros más avanzados aceptan tarjetas con hasta 128GB de capacidad.

2. Mueve apps, archivos, imágenes o videos a esa tarjeta
Una vez instales tu tarjeta externa, deberás exportar tus archivos mediante alguna de las aplicaciones de explorador de archivos existentes. Lo primero a tener en cuenta es que no todas las aplicaciones pueden ser transferidas a la microSD, y algunos teléfonos no te permitirán hacerlo.

Para transferir los archivos podrás utilizar una aplicación de explorador de archivos, que te ayuda a encontrar los que están almacenados en la memoria interna.

Estos exploradores de archivo suelen aparecer bajo el nombre de sdcard0 mientras que la tarjeta sd externa tiene el nombre de extSdcard. Otra forma de hacerlo es a través de un PC o Mac.

3. Borrar los datos en caché de tus aplicaciones
Para esto, lo primero que debes hacer es borrar las aplicaciones que no utilices, y luego, asegurarte que las que sí utilizas no están ocupando más espacio del que necesitan.
En Google Play hay distintas aplicaciones para limpiar la memoria en caché, pero a partir de la versión 4.2 de Android, por ejemplo, esto se puede hacer directamente desde los ajustes del sistema.

4. USB On the Go y memorias inalámbricas
Los USB OTG son unos dispositivos que permiten usar el Puerto USB del teléfono para muchas cosas, entre ellas conectar memorias portátiles.

No todos los teléfonos aceptan OTG. Para saber si lo hacen, puedes bajarte la app USB OTG Checker desde Google Play. Otra opción es utilizar una memoria inalámbrica, que es lo mismo que una memoria portátil normal pero que se conecta a través del WiFi.

5. Utiliza el almacenamiento en la nube
La nube es un espacio de internet donde puedes almacenar tus fotos, archivos, música, contactos, etcétera.

La ventaja de utilizar la nube es que nada de eso pesará en tu teléfono y que, además, desde la nuble puedes compartir esos archivos con quien quieras.

En la actualidad hay distintos proveedores de servicios en la nube.

Algunos de los más usados son Google Drive, Dropbox, iCloud de Apple, Microsoft OneDrive o Amazon Cloud Drive.



Fuente bibliográfica
GLOBOVISION, 28-12-2016. 5 consejos para aumentar la capacidad de tu celular en estas fiestas. Globovisión [en línea]. [Consulta: 29 diciembre 2016]. Disponible en: http://globovision.com/article/5-consejos-para-aumentar-la-capacidad-de-tu-celular-en-estas-fiestas. 
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